Te doy la bienvenida a 3 días de Autocompasión

Día 1: ¿Y si empezás por escuchar cómo te hablás?

📝 Introducción al día

🌬️ 1 minuto para calmar tu mente y tu cuerpo

Hoy vamos a dar un primer paso simple, pero poderoso: escuchar tu diálogo interno.
Porque muchas veces lo que más duele no es lo que pasa afuera… sino cómo nos hablamos por dentro cuando algo no sale como esperábamos.

✍️ Reflexión escrita – ¿Cómo suena tu diálogo interno?

Después de la práctica, tomate unos minutos para escribir:

  • ¿Cuál es el tono de esa voz? ¿Fría, enojada, rígida, desesperada?
  • ¿Qué frases típicas suele repetir?
  • ¿Se parece a alguna voz que escuché en mi historia?
  • ¿Cuándo aparece con más fuerza?
  • ¿Qué emociones te genera escucharla?

Podés escribirlo si querés.

Usá esta guía si lo necesitás:


“Mi voz interna suele sonar como…
Aparece especialmente cuando…
Me dice cosas como…
Y cuando la escucho, suelo sentir…”

Esa voz no sos vos.
Es una parte tuya que aprendió a protegerse criticando.
Reconocerla y nombrarla es el primer paso para dejar de obedecerla.

🔍 Exploración opcional

Escribí la “biografía” de tu voz crítica:

  • Nací cuando…
  • Crecí bajo la influencia de…
  • Aprendí a protegerte diciendo que…
  • Me hice fuerte cada vez que…
  • Mi intención (aunque no lo parezca) es…
Este ejercicio no es para reforzar la crítica, sino para comprenderla con más humanidad.

Mañana seguimos con una práctica para empezar a responder con más amabilidad. Te espero 🌿

Carina Barilá

¿Quién guía esta práctica?

Carina Barilá
Soy psicóloga clínica con especialización en Mindfulness, Autocompasión y Terapias Contextuales (ACT y CFT).

Durante estos 3 días, te acompañaré a través de herramientas prácticas y meditaciones breves que han ayudado a muchas personas a encontrar una aliada interna.

¿Y si este solo fuera el primer paso?

Si esta práctica te ayudó, te va a encantar lo que podés descubrir en el Programa MSC (Mindfulness y Autocompasión):
8 semanas para transformar el modo en que te hablás y empezás a tratarte con la ternura que merecés.